Guerra civil. Castilla

Laredo, 30 de Junio (de nuestro corresponsal).

Sigue bloqueada esta villa con los enormes perjuicios que tengo á Vds. anunciados, y toda la parte oriental de la provincia dominada por la facción, que saca de ella la juventud y todo género de recursos; sin embargo de hallarse situados en la Cavada mas de 2000 hombres de escelente tropa, que aunque animada de los mejores sentimientos, ningún fruto puede producir á la causa nacional, mientras no avance su línea de operaciones á los confines de las encartaciones de Vizcaya, desde donde preservaría á esta desgraciada provincia de los innumerables males que está sufriendo tanto tiempo ha con las correrías de los facciosos por su territorio, sin ser perseguida de nadie.

Castor ha marchado á Balmaseda con 16 compañías, habiendo dejado 12 en Rasines, La Nestosa y Ramales para proteger la fortificación, que ya va á concluirse de las dos casas de Orense, y varias cortaduras y otras obras que está ejecutando en el camino real de aquí á Castilla, y en las alturas y montes contiguos.

CARLISMO249La junta carlista de la provincia ha nombrado juez en comisión de este partido con agregación del de Ramales, y parte del de Castro Urdiales al licenciado D. Gaspar de la Oyuela Bustamante, quien se ha situado en Ojuar, desde donde, acompañado de unos cuantos aduaneros recorre su jurisdicción, que ha empezado á ejercer, formando diferentes causas por supuestos delitos, y espedientes para embargar y rematar los bienes de los adictos á la causa de la Reina, que se han ausentado de sus respectivos pueblos. Ha prohibido, bajo multa de 100 ducados, que ningún alcalde cumpla los mandatos del juzgado de esta capital, y como la fuerza apoya sus prohibiciones, se llevan á debido efecto, y este partido se halla privado de la administración de justicia, que no es un mal de los mayores comparado con otros, que le produce la dominación de los facciosos, que hace tiempo debiera haber desaparecido, si á la tropa que ha habido en la provincia se la hubiese dado otra dirección, que en nuestro concepto reclamaban las circunstancias del país.

Ayer á las dos de la tarde se presentaron en la Nestosa, procedentes de la parte de Reinosa, sobre 200 caballos al mando de los cabecillas Villodra y Modesto. Se cree que la persecución de nuestras tropas les ha obligado á abandonar el país que habían elegido para sus operaciones. Es lo cierto que la Nestosa no es territorio para caballería, y que han llegado allí muy estropeados los caballos y los ginetes llenos de lodo, habiendo tenido que atravesar todo el valle de Soba. Si nuestra columna de operaciones hubiera avanzado la línea, según tantas veces hemos propuesto, esos caballos y ginetes habrían caído en su poder, y también Lequina, que se esperaba de un momento á otro con su infantería. Para racionar aquellos, una compañía facciosa ha venido hoy á Limpias, y se ha llevado de un almacen 100 fanegas de maíz. La caballería no puede permanecer en la Nestosa ni en sus inmediaciones, porque es un terreno áspero y montuoso, y no produce, ni hay cebada ni paja. Tiene que internarse á Vizcaya, y ha de sufrir mucho por la calidad del país.

El Correo Nacional, Madrid, Domingo 8 de Julio de 1838.

VERGARA-190

 

Capítulo X. Del mismo al mismo. La Nestosa, Febrero de 1839.

 

Chiquío: Allá te va más historia, y de la palpitante, de la que duele. Henos aquí refugiados en la villa de La Nestosa, donde hemos tenido que replegarnos todos con la familia menuda, batería de cocina y regular impedimenta de provisiones, huyendo del dios Marte, que se metió inopinadamente en nuestro valle de Mena, mandando primero por delante gavillas de facciosos, trayéndonos después dos divisiones del ejército del Norte, que iban al socorro de Balmaseda. Tan feo mohín vimos en la cara y entrecejo del citado dios de la guerra, que acordamos retirarnos por el foro, trasladándonos a la casa de Juan Antonio en La Nestosa, donde hemos esperado el resultado de los brillantes hechos de armas que han despejado aquel territorio, arrancando a Balmaseda de las garras del retroceso (así dice el alcalde de esta villa, el cual goza de merecida fama por la finura de su estilo).

Parte recibido en la secretaría de Estado y del despacho de la guerra.

Comandancia general de los ejércitos reunidos.- Secretaría de campaña.- Excmo. Sr.: Por mis anteriores comunicaciones se habrá enterado V. E. de que desde la eminencia del camino de los Tornos principiaban las cortaduras hechas por los rebeldes para impedir el paso. Allanadas cinco hasta este pueblo, practiqué varios reconocimientos á la vista de las fuerzas que ha reunido Maroto, para determinar el paso que ofreciese más conveniencia á fin de asegurar las comunicaciones, y para la ejecución de mi secundario proyecto en caso de que no aceptase la batalla que ya le he presentado en dos de dichos reconocimientos.

Tres boquetes conducen á Ramales; y en este día, escediendo al heroismo el valor de las tropas de mi mando, han vencido los desfiladeros, desalojando de las escarpadas eminencias á siete batallones que las defendían. Sobre el camino real en una roca hay una cueva de subida casi inaccesible que fortificaron colocando un cañón que lo enfilaba, por donde siguen las cortaduras y derribos; pero habiendo hecho poner á su frente ocho piezas, dirigidas por el comandante general de artillería don Joaquín Ponte, que jugaron por espacio de siete horas, se rindieron a discrección los defensores que sobrevivieron, aunque casi todos heridos, quedando también en nuestro poder el cañón, armas y demás efectos.

SANTANDER 14 de mayo.- Ya sabrán vds. que nuestras valientes tropas al frente de Ramales y Guardamino, dirigidas por el conde de Luchana, en medio del horror del fuego enemigo y la crueldad del tiempo se han cubierto de gloria, haciendo que el pabellón de Isabel II, la bandera de los libres, ondee sobre los muros de Guardamino, y luzca en las poblaciones de Gibaja, Ojibar, Rasines, Lanestosa y Soba. El valiente provincial de Oviedo queda guarniciendo á Guardamino, después de haber sufrido bastante en la refriega, pues parece que escepto siete todos los oficiales están fuera de filas, ya muertos, ya heridos.

Nuestro comandante general marchó ayer con esta milicia nacional de caballería al cuartel general, llevando en su compañía á nuestro subinspector del arma y sus ayudantes.

El general Rivero con la guardia real sigue al enemigo; el señor Castañeda con su división se halla en Soba; el cuartel general en Lanestosa; esto hasta la fecha de ayer á las doce de la mañana.

El Eco del Comercio, Madrid 20 de Mayo de 1839.

Partes recibidos en la secretaría de Estado y del despacho de la guerra.

Por comunicación del señor general en gefe de los ejércitos reunidos, fecha del 3 en Lanestosa, resulta no haber habido novedad en el campamento y posiciones de nuestras tropas desde el 30, fecha del último parte; y que las continuas lluvias de aquellos días habían paralizado sus operaciones contra las fuerzas rebeldes que ocupan la línea de Ramales; pero dice S. E. que forzado el enemigo á no abandonarla, y reconcentrado en ella, deben obtenerse ventajas en otros puntos en que el temporal sea menos riguroso. 

En otra comunicación del 5 dice el mismo señor general en gefe que, habiendo cesado la lluvia el día antes, determinó continuar las operaciones, para lo que se pusieron las tropas en movimiento á las dos de la mañana, y aunque una densa niebla no fue bastante á hacerle desistir, convertida aquella en un recio temporal, vióse obligado á suspender la acción intentada por la absoluta imposibilidad de conseguir el objeto que se proponía.

El mismo señor general en gefe trascribe con igual fecha un parte que le dirige con la del 3 el comandante general de ambas Riojas, en que manifiesta que el general León ha tenido un segundo combate glorioso, por resultas del cual se ha apoderado del fuerte y barca de Ciriza, que han sido poco después destruidos.

El Eco del Comercio. 12 de mayo de 1839.

VILLARCAYO 5 de mayo.- El ejército se sostiene en sus posiciones; sin embargo no cesa de llover, y el soldado hace días que no puede secar la ropa. Los campamentos están hechos un lodazal, y la retirada es acaso precisa, aunque el general en gefe no se decide á emprenderla. Lanestosa y otros pueblecitos están llenos de enfermos, cuyo número se aumenta con rapidez; la mayor parte de ellos lo son de tercianas. 

Es una fatalidad que hayan tenido que suspenderse las operaciones principiadas con tan buen éxito.

El Eco del Comercio. 11 de mayo de 1839.

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