LANESTOSA

Pobre, humilde y casi olvidada su remota antigüedad, álzase en un rincón del Señorío y en el estremo occidental de las Encartaciones, tocando con el valle de Soba de la provincia de Santander, la villa que va á ocuparnos. En su carta puebla y en otros instrumentos antigüos, se la designa con el nombre de Finestrosa ó Fenestrosa, sin que sepamos de donde toma orijen, como tampoco sabemos la época de su fundación, la de sus primitivos pobladores y la importancia que pudo tener en remotos tiempos, poque no hay documentos que lo atestigüen. Esto no obstante, indúcenos á creer que fué siempre corto su vecindario, lo que se consigna en la carta librada en 1287 por D. Diego Lopez de Haro, á la puebla conocida con el nombre de Finestrosa. Viene también en nuestro apoyo, el vehementísimo deseo que D. Diego demuestra en este documento para el acrecentamiento de la nueva villa, en el cual, entre otras claúsulas, se contiene la siguiente: “Ordenamos, dice, de les dar fuero, é ley, en el qual todos los pobladores que agora son en el sobredicho logar, ó sean de aquí en adelante fasta la fin del mundo, con ayuda de Dios, quier sean de Francia, quier de España ó de cualquiera nasción que hí vengan á poblar, et que se mantengan é vivan al fuero de francos, en buena fée et verdad, por la autoridad de este escrito. Ansi lo confirmamos et otorgamos”.

Vése, pues, que el Señor admitia toda clase de pobladores en la vieja Finestrosa, quier sean de Francia, juan e. delmas 1-141Juan E. Delmasquier de España ó de cualquiera nascion que vengan hí poblar, cuando es sabido que en los demás pueblos de Vizcaya solo se concedía el título de vecindad á los naturales del propio país. Mas á pesar de que los deseos del otorgador de este privilejio y de las gracias y mercedes que concedía á los nuevos pobladores, estos no acudían á disfrutar de ellos, y Lanestosa, lo mismo en el siglo XIII como en el XIX, arrastra una vida lánguida, perezosa é inerte. Ocurre también otra circunstancia con esta villa, de la que nunca nos hemos podido dar cuenta. Comprobada su remota antigüedad, natural era que dar voto y asiento á las villas en las Juntas generales de Guernica, y habiéndose observado entre ellas cierto órden cronolójico para los derechos de prelación, Lanestosa ocupára uno de los primeros puestos. No sucede así, porque es la última que se sienta y vota en aquella popular asamblea.

Su situación no era la más apropósito para que lograse medros y buena fortuna. Edificada en2015-01-27 121101-141Guìa Histórico-Descriptiva del viajero en el Señorío de Vizcaya, 1864. una encañada profunda, en el estremo occidental del valle de Carranza, confinando por oriente con él, que es el más despoblado del Señorío, y por sur y occidente con el de Soba, uno de lo más pobres de la provincia de Santander, separada once leguas de Bilbao, cinco de Valmaseda y otras cinco de Laredo, y bañada por un arroyo que serpenteando por sus términos afluye al río Asón, ni ha podido reflejarse en ella riqueza de la villa principal de Vizcaya, ni los valles que la circundan, pobres de suyo, prestárla elementos algunos de lozanía y poder. Su planta está formada por dos hileras de casas y una plaza, y aunque posee algunas más de las primeras, se hallan esparramadas en sus montes y collados. Tiene una iglesia, dedicada á S. Pedro apóstol trasladada desde la otra banda del arroyo en el siglo XVI, de una nave de 72 piés de lonjitud y de 25 de latitud, con bóvedas, cuatro altares y una capilla; y esta iglesia y la de S. Julian de Sangrices, que distan poco, están unidas y servidas por los sacerdotes de Lanestosa. La población que habita este caserío, según el último censo de población, asciende á 612 almas.

Apesar de la antigüedad de esta villa, no encierra monumento alguno que llame la atención del curioso; en cambio, sus cercanías presentan un paisaje de imponentes rocas, de severas tintas, y tal cual cascada que forma el arroyo cuando arrastra algún caudad de agua. Pueblo esclusivamente agricultor, se dedica al cultivo del maíz, trigo, aluvia y lino, y á la recolección de castañas y nueces, al pastoreo y á la elaboración del carbón que le rinden sus bosques de madroños, robles y encinas, con los cuales hace algún tráfico en Valmaseda, Laredo y algunos pueblos comarcanos.

Lanestosa sostiene una escuela de primeras letras para niños de ambos sexos y cirujano; hay buen parador y algunos mesones y tabernas muy frecuentes por los arrieros y carromateros que de paso atraviesan sus términos.

Aunque es corta la importancia de Lanestosa, por su centro atraviesa un camino real que liga por un lado, en Ramales, con el de Bilbao, y por el opuesto, con las provincias de Santander y Búrgos. El viajero que quiera visitarla puede aprovechar de los carruajes que diariamente cruzan por estos caminos, y que salen de las capitales de Santander, Búrgos ó Bilbao.

 

Guìa Histórico-Descriptiva del viajero en el Señorío de Vizcaya, 1864, D. Juan E. Delmas.