“En 14 de marzo de 1079 Tido Díaz, hija del Señor Diego Álvarez y mujer del Conde Lope Iñiguez, Señor de Vizcaya, donó al citado monasterio de San Millán, con consentimiento de su marido, la legítima que le había tocado en Finiestra (hoy Lanestosa), con los collazos, heredades y derechos de divisa”.

Juan Antonio Llorente, "Noticias históricas de las tres provincias vascongadas", 1808.