VILLARCAYO 5 de mayo.- El ejército se sostiene en sus posiciones; sin embargo no cesa de llover, y el soldado hace días que no puede secar la ropa. Los campamentos están hechos un lodazal, y la retirada es acaso precisa, aunque el general en gefe no se decide á emprenderla. Lanestosa y otros pueblecitos están llenos de enfermos, cuyo número se aumenta con rapidez; la mayor parte de ellos lo son de tercianas. 

Es una fatalidad que hayan tenido que suspenderse las operaciones principiadas con tan buen éxito.

El Eco del Comercio. 11 de mayo de 1839.

El Eco del comercio. 11-5-1839-400