LA GUERRA CIVIL

Decíamos anteayer que el General Moriones "podía tomar por Limpias y Ampuero el camino de Lanestosa, ó inclinándose más á su derecha, bajar á Espinosa para venir por Medina á Frías, y quedar á la derecha del Ebro, ó hacerlo por Villarcayo;” y anuncia ya la “Gaceta” hallarse el general en jefe en Medina de Pomar. Es seguramente el camino que estaba indicado, pretendiendo llevar á los carlistas á otro terreno que el por ellos escogido.

 Estos tratan ahora de molestar al flanco izquierdo del ejército liberal, y los 1.500 carlistas que se vieron anteayer en los Tornos es una prueba evidente de que tal sería su intento. En constante observación del movimiento de Moriones, en cuanto le ha indicado se han corrido á puerto de San Fernado de los Tornos, lo que han podido hacer muy fácilmente desde Balmaseda, así como tomar el camino de Villasana de Mena y salir á Villasante ocupando las alturas de la izquierda del Cerneja.

Excmo. Sr. D. Domingo Moriones y Murillo - Marqus de-180Excmo. Sr. D. Domingo Moriones y Murillo.

No debían esperar seguramente este movimiento los carlistas, cuando tan tarde empezaron á preparar trincheras y cortaduras que abandonaron á la presencia del ejército, y cuando tampoco han caído sobre Villasante y en ningún punto le han molestado en su marcha. Lejos de esto han huído al ver que se les flanqueaba la posición; y ya estuviera en Balmaseda el grueso de los carlistas, ó en los Tornos, su jactancioso decir que no dejarían pasar al ejército, han podido intentarlo al menos sin gran peligro, no arriesgándose mucho. Esto hubiera dado más confianza á su gente, que si cansada está de la guerra, como se dice en el parte, no le satisfará mucho un mes de expectativa desde el hecho de Velavieta, contemplándose ambos enemigos, y volver al fin del mismo terreno, de procedencia para volver á empezar. Si candados están de la guerra, más les cansará el ver que aún está el ejército carlista del Norte á la defensiva, a pesar de la seguridad con que les presentan el triunfo de su causa; y el soldado carlista podrá murmurar que se ha dejado escapar al enemigo sin haberse cambiado un tiro.

Tercera Guerra Carlista-200En Medina, Moriones ya está cerca del Ebro, que puede bajar por una ú otra margen y entrar en Alava por Puenterralá ó por Miranda; de todas maneras no se ha de detener en Medina; no tiene objeto, pues aunque los carlistas vinieran á la Peña del Sol ó á la sierra del Gato y ocuparan las alturas que dominan la carretera que va por Moneo y Nofuentes á Trespaderne, podrían molestar el flanco izquierdo del ejército liberal, y hacer más lenta la marcha pero no la impedirían.

Lo que no deja de extrañarnos es estos hechos es que no estén en su terreno los carlistas que organizaba y guiaba el cura Ayala, cuyo número era respetable. Llamóseles á las Encartaciones cuando desembarcó el ejército liberal en Santoña, pero ahora que invade este la comarca que aquellos tuvieron por suya, podían acudir á su defensa en combinación con otras fuerzas; no haciéndolo, vemos que no es lo mismo habérselas con columnas, veinte veces más pequeñas, y no muy esmeradamente dirigidas, que aún siquiera con la vanguardia ó retaguardia del ejército del Norte.

carga carlista 1873-200Fuera ya este de la costa Cantábrica, la atención pública se fija en la Rioja alavesa y en la llamada de Álava, donde han de sufrir los carlistas seguramente algún descalabro. Y mientras tierra adentro opere con provecho el ejército liberal, la marina, que el 30 de diciembre último al frente de Portugalete y de Sestao, ha escrito buena página de su historia, puede proseguirla, que la importa mucho y á la causa liberal.

Esta entra ahora en un nuevo período, no solo por la rendición de Cartagena, sino porque se intenta reproducir la campaña que en 1849 hicieron los montemolinistas y republicanos; hoy será de cantonales y carlistas: se había sospechado; ya es un hecho: se unen los que no pueden menos de estar juntos, que lo estén los que nunca debeb verse separados si no se quiere destrozar la patria y que seamos el ludibrio del mundo.

Ayer 13 han empezado á llegar á Miranda desde Santander, material de guerra y mil tantos hombres con el coronel Mariné, esperándose hoy al general en jefe.

Los carlistas de La Guardia están muy desalentados. (Imparcial).

Crónica Meridional  diario liberal independiente y de intereses generales,

Año XV, Número 4154, 18 de enero de 1874.