El distinguido y malogrado artista D. Francisco Sainz, de cuya muerte hemos dado ya conocimiento á nuestros lectores, era natural de Lanestosa. en la provincia de Santander; desde su edad más temprana, dedicado con pasión al dibujo, había dado muestras de una originalidad poco común.

Desarrollado este, bajo la dirección del Sr. D. José de Madrazo, en la clase del colorido y composición de la real academia de San Fernando, entró el año 1848 en el concurso de oposiciones al premio de Roma, y por la brillantez de sus ejercicios mereció se crease para él una tercera pensión estraordinaria agregada á las dos de reglamento, que ganaron los jóvenes D. Bernardino Montañés y D. Luis Madrazo. En Roma llevó á cabo los bellos estudios que justamente llamaron la atención de los inteligentes en las esposiciones de las obras de los pensionados celebradas por la referida real academia. 

Antes de su viaje a Roma, ya era ventajosamente conocido Sainz por la gracia con que pintaba sus cuadros de costumbres populares de pequeñas dimensiones. En Italia se ennobleció su estilo, y aseguran los que han visto su comentado cuadro de la Destrucción de Sagunto, que en esta obra se habría elevado hasta la esfera de lo sublime si el estado de su salud lo hubiera permitido terminarla de una manera correspondiente á lo que dejó trazado en ella.

También se ejercitó en la pintura á la aguada; en cuyo género ha dejado una colección preciosa de estudios, de trajes, costumbres, retratos, paisajes é interiores, ya de Pompeya, ya de las cercanías de Nápoles, A____, islas de Capri y de Ischia, tocados con singular habilidad. Combinaba con muy buen efecto la aguada y el pastel, y por este método ejecutó en papel de media tinta preciosos recuerdos de la espedición española y de muchos de sus caudillos. Viajó por Italia, Sicilia, Suiza, Francia, etc., y en todas partes inspiró su carácter franco, noble y generoso, profundas simpatías. Ahora se preparaba á regresar á Roma para donde se le había concedido un año más de pensión, cuando la parca cruel ha venido á segar en flor tan risueñas esperanzas de porvenir y de gloria.

La poca Madrid. 1849. 17-6-1853-348La Época, Madrid 17 de Junio de 1853

 

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1853. D. FRANCISCO SAINZ Y PINTO. ESTE DISTINGUIDO ARTISTA ERA NATURAL DE LANESTOSA, DESDE SU EDAD MÁS TEMPRANA, DEDICADO CON PASIÓN AL DIBUJO, HABÍA DADO MUESTRAS DE UNA ORIGINALIDAD POCO COMÚN.