REMITIDO.

Señores redactores del Eco del Comercio.- Muy señores mios: Al leer en el núm. 532 del periódico de vds. la contestación que da el alcalde de esta Villa á mi comunicación inserta en el núm. 521, he observado, que se ha separado en ella de la verdad, de la buena fe y del raciocinio que deben presidir en semejantes polémicas; que ha desfigurado y mutilado periodos de mis conceptos, inventando otros, invadiendo el velado campo de las intenciones. No quiero que se me crea por mi dicho. Su exactitud ha de resultar del cotejo imparcial  que cualquiera puede hacer de mi comunicación con la contestación del indicado alcalde. Si se ha servido de tan reprobados medios para sacar consecuencias á su placer, forzoso me es refutarle, siguiendo en lo posible el órden desordenado con que hábilmente ha presentado sus ideas. 

El Eco del comercio. 16-6-1844-188Eco del Comercio, Madrid 14 de Junio de 1844.Es una falsedad que yo haya fingido no entender, y dado una interpretación torcida al bando, objeto de mi comunicación. Entonces dije, y ahora repito, que contenía vaguedades y omisiones reparables, y que uno de sus artículos prohíbia su autor que se bailara con tamboril en la plaza de esta Villa sin su permiso en los días festivos, y que permitía esto con pandereta. Si niega la existencia de tal prohibición y el hecho de que estándose bailando en la plaza con aquel instrumento durante la tarde de uno de los días festivos del mes de Abril próximo pasado, mandó cesar, y cesó el toque de tamboril, con cuyo motivo el pueblo se privó del inocente recreo á que se hallaba entregado, ofrezco probar ambos estremos para que el público juzgue de su veracidad, cuando ha manifestado que es absolutamente falso el que prive de bailar á estos habitantes al son que quieran. No ha dado causales que convenzan de justa y conveniente la prohibición indicada, y sun embargo considera atolondrados y díscolos á los que la han calificado de ridícula y caprichosa.

El otro no era simple jornalero, como falsamente se supone, sino un laborioso colono de casa y hacienda, con pareja de bueyes y ganado vacuno, lanar y cabrío. Además el oficio de las personas no rebaja el concepto que hayan adquirido por su honradez y circunstancias. Este alcalde es un impostor malicioso al afirmar que de ese modo (ignoro cual sea y á cual alude) fomento de la discordia y escito de los rencores entre estos vecinos, á quienes falsamente supone sufriendo las tristes consecuencias de la fatal divergencia, á que supone también con igual falsedad, se les ha conducido por fines que no pueden cohonestarse.

Lo que ese funcionario siente es que se consignen sus actos públicos, y por más que le pese, se ejercerá sobre ellos la crítica que se juzgue justa y racional. Yo quiero que la Contitución sea una verdad, que con arreglo á su artículo 70 y á la real órden obtenida en el año de 1841, por la mayoría de este vecindario, se verifique la elección de su ayuntamiento por los vecinos á quienes la ley concede este derecho, y no por la municipalidad cesante, según se ha practicado la del actual; y quiero, en fin, que los cargos municipales recaigan en hombres, sino por sus fechos y por sus obras, inspiren garantías de gobernar y administar con paz, órden y justicia.

Lanestosa 2 de Junio de 1844. Un suscriptor. Eco del Comercio, Madrid 14 de Junio de 1844.

Enlaces relacionados:

1844. LANESTOSA 9 DE MAYO. POR CORRUPTELA Y NO POR FUERO EL AYUNTAMIENTO QUE CESABA EN ESTA VILLA NOMBRABA AL QUE LE HABÍA DE SUCEDER. (I)

1844. LANESTOSA 29 DE MAYO. PERO HAY OTRAS COSAS QUE NO PUEDEN CONSENTIRSE, PORQUE OFENDEN LA MORAL Y BUENAS COSTUMBRES, Y AFECTAN TRISTEMENTE Á LOS HONRADOS PADRES DE FAMILIA. (II)