El gefe político de Bilbao visitando la Villa de Lanestosa manifestó su sorpresa al ver que aún no se había colocado en ella la lápida de la constitución, y como le contestase uno de los concurrentes que estaban esperando tener fondos para poner una que fuese eterna, su señoría prometió regalársela tal, que correspondiese á sus buenos deseos; oferta en la que quiso tener parte el contador de aquella M. L. D. Manuel Sainz de la Lastra pagando la mitad del coste. Efectivamente se egecutó con el mayor primor una gran plancha de hierro dorada á fuego con la inscripción correspondiente, y se colocó el día de San José, aniversario de la publicación de nuestra constitución política, en medio de las más sinceras demostraciones del inocente júbilo en que rebosaban los corazones de aquellos virtuosos habitantes, quienes unidos con la más perfecta concordancia vieron fijar el signo de su libertad para que permaneciese perpétuamente á la vista de sus obligaciones.

  S. M. complacido al ver la generosidad de dichos ciudadanos y la patriótica conducta de los vecinos de aquella Villa se ha servido mandar se les manifieste y publique para su satisfacción.

 El Espectador Madrid. 1821. 17-4-1822El Espectador, Madrid, 17 de Marzo de 1822.