Boletus "3 tenedores" recogido en los montes aledaños a Lanestosa, más concretamente en un extenso hayedo en Cotobasero. Pese a que en este mes de octubre la sequía esta cobrando gran protagonismo todavía es posible encontrar estos bonitos ejemplares. En cuanto a la parte gastronómica, decir que pochar una cebolla y echar el boletus cortado en tiras es todo lo que hay que hacer para disfrutar de un plato con mucho fundamento. Patxi Ortiz Gutierrez.

Boletus Edulis. Fotografía: Elodie Moreau
BOLETUS

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Boletus Edulis es el nombre en latín de una seta comestible, también conocida en España como seta calabaza, seta de calabaza o simplemente calabaza. En inglés se le conoce con un gran número de nombres comunes que incluyen cep (procedente francés cèpe, derivado del gascón cep, del que también deriva el nombre común en catalán cep), king bolete o penny bun. Otro nombre común es porcini (plural del italiano porcino). Puede encontrarse muy frecuentemente en bosques de pinos. Es una seta que puede alcanzar dimensiones notables; por lo general el sombrero puede medir de 7 a 20 cm de diámetro y el pie adquirir la misma altura. Suele confundirse con Tylopilus felleus o con Boletus badius. Altamente apreciado, el Boletus edulis es comercializado fresco en otoño, en el centro y sur de Europa, pero también se comercializa seco por todo el mundo.

Etimología Del latín edulis, «comestible», aunque derivado del griego.

Determinación y características La forma de esta seta es muy característica, quizás similar a la de un tapón de cava. Una de las características más llamativas de esta seta a la hora de determinarla es el color entre marrón y negro de su sombrero; posee una coloración inicialmente blanca, que adquiere poco a poco un aspecto más oscuro, casi entre el marrón-negro. El himenio está unido al pie; es desde el sombrero de color blanco.

Usos Gastronómicos Esta seta es una de las más apreciadas por su sabor y textura. El nombre latino de la seta indica esta característica: en latín edulis significa comestible. Suele emplearse tanto cocinada como en conservas (en vinagre o aceite). La carne de esta seta es blanca (tirando hacia marrón) y compacta, tanto en el sombrero como en el pie, aunque los ejemplares más viejos suelen mostrar una carne más blanda. No suele despedir olores particulares y tiene un sabor bien definido: dulce como el de las avellanas.

Localización En España es posible encontrarla en muchos bosques umbríos, siendo, especialmente abundante en los castañares y robledales de la cacereña Sierra de Gata.

Posibles confusiones Se puede confundir con el Boletus reticulatus, pero éste no tiene el margen blanquecino, su color es uniforme, y la cutícula mate, seca y finamente reticulada. También es un excelente comestible.