VIZCAYA

LA NESTOSA y noviembre 14.- La mayoría del vecindario de esta villa, convencida de que era absurdo, injusto y muy perjudicial á sus intereses el sistema que por fuero y corruptela se observaba en ella para la formación de sus ayuntamientos, previa la instrucción del oportuno espediente, obtuvo una real orden en el año de 41 para que rigiese la legislación común en materia de sus municipalidades. A pesar de que tuvo efecto esta real orden hasta el año de 43 y de que el gobierno ha mandado en 10 de dicho del siguiente 44 y posteriormente que continúen en esta provincia sus ayuntamientos forales, mientras que no se modifiquen sus fueros, escepto los de los pueblos en que á petición suya se haya establecido ó estableciese la legislación común.

El alcalde de esta villa no por la voluntad de sus vecinos, sino por la omnipotencia del ex ministro González Bravo, todavía no ha fijado la lista de electores y elegibles para la renovación de su ayuntamiento; de cuya omisión se infiere que trata de que el año próximo tengamos aquí municipalidad foral, ó mejor dicho municipalidad nombrada por la que cesa (pues según corruptela, el ayuntamiento saliente elige en esta villa al entrante). De estrañar es que jactándose de exacto y delicado el mencionado alcalde, despreció y dejó sin cumplimientos las reales disposiciones que se han anunciado, lo que puede atribuirse al deseo que se le suponga de perpetuar indirectamente su mando, y de escoger para su sucesor á una persona que se preste dócil a sus insinuaciones, y a la aprobación de sus cuentas y actos administrativos. Se cree que el señor gefe político de esta provincia ignorará la existencia y ejecución de la citada real órden, y que el espediente obra en su secretaría, esperándose que llegando á su noticia esta comunicación, y cerciorándose de su verdad, dictará las medidas más convenientes para hacer cumplir y respetar las órdenes del gobierno, de quien debe ser celoso y recto agente, precaviendo así que el cargo de concejales en esta villa no sea privativo de los pocos vecinos que gozan de hidalguía y nobleza vizcaína, que son los únicos que con arreglo a fuero pueden ser nombrados individuos de su ayuntamiento con esclusión de las demás provincias del reino.

(Correspondencia del Espectador).